arquitectura contra el calor

Arquitectura contra el calor

Construimos bajo una premisa esencial: hacer la vida más cómoda. Nuestros hogares son nuestro refugio, del que esperamos cumpla las características más ideales posibles. Así, desde la arquitectura se intenta ofrecer las mejores soluciones para que la habitabilidad de la vivienda sea idónea.

Hoy tratamos uno de los principales problemas de las zonas del sur: las altas temperaturas. Se trata de una cuestión acuciante durante la época estival. La primera intuición es la de instalar una máquina de aire acondicionado. Sin embargo, aunque práctica en muchas ocasiones, esta idea genera varios problemas. Por ejemplo, el aumento en el consumo energético.

Por estas razones, hoy os presentamos algunas de las ideas que tienen como objetivo paliar el calor de los hogares. La arquitectura bioclimática consiste en el diseño de edificios teniendo en cuenta las condiciones climáticas, aprovechando los recursos disponibles (sol, vegetación, lluvia, vientos) para disminuir el impacto ambiental, intentando reducir los consumos de energía.

De este modo, además de producir ahorro energético, creamos espacios que soportan mejor los cambios climáticos. Así pues, nos vamos a centrar en cuatro pilares básicos: orientación, soleamiento y protección solar, aislamiento térmico y ventilación cruzada. Veamos cómo influyen cada uno de estos elementos.

arquitectura contra el calorArquitectura contra el calor: orientación de la casa

En primer lugar, hablamos de la orientación. Cada uno de los puntos cardinales nos va a aportar unos beneficios diferentes dependiendo de la zona en la que vivamos. Una orientación al norte, por ejemplo, nos asegura que el sol no va a incidir de forma directa. Por otra parte, recibe radiación solar a primera y última hora durante los meses de verano.

En contraposición tenemos la orientación al sur. Ésta es muy interesante para zonas frías, pues el sol incide de forma directa sobre la vivienda en otoño, invierno y primavera. Las viviendas que tienen su orientación hacia el oeste reciben el calor del sol desde el mediodía hasta el atardecer. Así, el sol incide desde que sale hasta el mediodía en las casas orientadas al este.

Las ventanas son la herramienta que nos marcan el soleamiento y la protección solar. Dependiendo de la zona en la que vivamos, será interesante un tipo de ventana u otro. Las ventanas con una adecuada protección solar, alargadas en sentido vertical y situadas en la cara interior del muro, dejan entrar menos radiación solar en verano, evitando el sobrecalentamiento de locales soleados. En el lado opuesto, en lugares fríos las ventanas son más grandes que en los cálidos, están situadas en la cara exterior del muro y suelen tener miradores acristalados, para potenciar la beneficiosa captación de la radiación solar.

Aislamiento y ventilación: dos factores vitales

El aislamiento térmico es un elemento fundamental. La aplicación de este elemento de forma correcta evita la entrada de calor en la vivienda en verano y evita que salga en invierno. Por lo tanto, se trata de una parte cuya correcta implementación juega un papel esencial en nuestras viviendas.

La ventilación es el último elemento que analizamos. Éste tiene una función primordial, pues si la casa tiene una correcta estructuración, la ventilación que se genera sin ayuda de ventiladores y otros elementos, va a aliviar la humedad y el calor propios de la época estival.

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