casa prefabricada

Casas prefabricadas, una alternativa ecológica.

El sector de la construcción siempre ha sido considerado uno de los más tradicionales, y sin
embargo, nunca para de cambiar y transformarse. Hoy hablamos de las casas prefabricadas, un
tipo de construcción que va mucho más allá del rol efímero, de baja calidad y aspecto
industrializado que se le ha asignado a lo largo de los años.
Una casa prefabricada es aquella construida completamente en fábrica con moderna
maquinaria de construcción y en un ambiente interior controlado e instrumentos que a pie de
obra no sería posible tener. No es una casa móvil, simplemente es una vivienda construida
fuera del emplazamiento, lo que trae múltiples ventajas como veremos a continuación.

¿Cómo se construyen y qué aspecto tienen?

La diferencia con respecto a las viviendas tradicionales radica en el proceso constructivo, pero
no en el aspecto final, por lo que los acabados interiores y exteriores son los que solemos ver
en el mercado y los que elijamos nosotros de un amplio catálogo, siendo difícil diferenciar una
casa prefabricada de una tradicional una vez terminada. Se construyen a base de módulos
anclados en fábrica y se transportan por carretera mediante remolques tipo góndola
empleando grúas potentes para su montaje en el solar. Los módulos se colocan en seco, con
apoyo en los puntos previstos y siendo la única obra a realizar en el solar la cimentación
(anclaje al terreno) y las conexiones con los servicios de agua, luz, saneamiento… así como
todo lo que sea urbanización de la parcela (muros, piscina, pavimentos exteriores, etcétera).

¿Cuáles son las ventajas?

Precio y tiempo. Estas son sin duda las dos principales ventajas de las casas prefabricadas, que
son de media entre un 22 y un 34% más baratas que las de obra convencional. Debido a que el
sistema con el que se fabrican está pensado para optimizar la mano de obra y generar ahorros
de tiempo de hasta el 70% los procesos son mucho más eficientes en calidad-tiempo y en
dinero. Para hacernos una idea, podemos construir una vivienda de 200 metros cuadrados en 9
semanas a un precio de 800 euros el metro cuadrado, y esto si es un ahorro considerable con la
máxima calidad del resultado.
Pero si hablamos de ventajas no podemos dejar de lado el medio ambiente. Y es que las
viviendas prefabricadas se caracterizan por su eficiencia energética y ecología pues los sistemas
de fabricación industrializados minimizan los residuos generados en obra, optimizando el uso
de materiales reciclables con el mínimo gasto de energía y reduciendo el impacto ambiental.

¿Y las desventajas?

Aunque la venta de casas prefabricadas es un mercado cada vez más en alza, todavía no son
muy flexibles en cuanto a personalización de las mismas. Deberemos estudiar previamente si
los diseños de los fabricantes se adaptan a nuestras necesidades y si son los adecuados para las
condiciones de la parcela en la que se van a insertar. Deberemos tener en cuenta, además, que
las licencias necesarias para su construcción son las mismas que para las viviendas
tradicionales, y deben cumplir con la misma legislación (a tener en cuenta sobre todo en caso
de haberla adquirido en empresas fuera del territorio español). Por otro lado, según qué
materiales hayamos elegidos será necesario realizar un mayor mantenimiento, y las
dimensiones normalmente serán más reducidas, estandarizadas y prediseñadas.